Cuando acudí a Nuria me sentía frustrada, desmotivada y prácticamente anulada en el trabajo. Desde la primera sesión, con charlas llenas de humor y mucha empatía, me ha ayudado a relativizar los problemas y a canalizar la energía para recuperar a mi mejor “yo”. Ahora me siento profesional por encima de todo y tengo la “paz mental” que tanto necesitaba para poder definir sin presiones los objetivos que quiero alcanzar. Gracias, Nuria, por hacer magia.